La alineación con la OACI acelerará la implantación a escala mundial de las tecnologías de viaje sin contacto y sin interrupciones
El Simposio TRIP de la OACI, celebrado hoy, se ha coronado con el consenso entre los Estados y el sector
Las personas que viajan por transporte aéreo en todo el mundo pronto disfrutarán de unos trámites aeroportuarios más rápidos y fluidos gracias a los compromisos renovados que han asumido los gobiernos y el sector en la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) con el fin de acelerar la transición a métodos de procesamiento fronterizo sin contacto y basados en la identidad digital.
El 21° Simposio TRIP de la OACI, que ha concluido hoy en Montreal, reunió a más de 600 personas funcionarias de los gobiernos y líderes del sector, que representaban a 70 países y 7 organizaciones internacionales. Las delegaciones informaron de nuevos avances en los sistemas de identificación de las viajeras y los viajeros, la seguridad fronteriza y las salvaguardias de la privacidad. Muchos de estos avances ya se utilizan en aeropuertos de todo el mundo, lo que se traduce en mejoras cuantificables en cuanto a la eficacia, el crecimiento económico y la experiencia de viaje en general.
Actualmente, los países adoptan programas nacionales que utilizan la biometría multimodal, las puertas automáticas e, incluso, los viajes sin contacto y digitalizados para sus residentes. Gracias a la automatización, los agentes están sustituyendo los controles manuales por una mayor vigilancia y una toma de decisiones basada en los riesgos.
Un aspecto fundamental es que los Estados han reconocido que la alineación con las especificaciones y normas de la OACI permitirá a los Estados y al sector responder a las dificultades que plantea acelerar la implantación a nivel mundial. Las personas participantes hicieron hincapié en que la interoperabilidad sigue siendo el principal elemento habilitante para que los viajes sean fluidos. Aunque las tecnologías y los modelos operacionales pueden diferir entre los Estados, la alineación con las normas y los métodos recomendados (SARPS), las especificaciones técnicas y los textos de orientación de la OACI es esencial para garantizar la confianza, el reconocimiento y la compatibilidad transfronteriza a escala mundial.
El encuentro, de tres días de duración, ha puesto de manifiesto cómo, mientras que algunos países han implantado sistemas biométricos y credenciales digitales de última generación, otros están tratando de superar obstáculos técnicos y operacionales. El funcionariado advirtió de que una adopción desigual genera lagunas en el sistema de transporte mundial, lo que reduce su resiliencia y eficiencia.
Actualmente existe consenso en que la automatización y la gestión de los riesgos basada en los datos permiten a la mayoría de las personas que viajan completar los trámites de paso con menos obstáculos, al tiempo que permiten al personal de primera línea centrar sus esfuerzos en los casos de alto riesgo. Los modelos operacionales rediseñados pueden permitir que un/a solo/a agente supervise varios carriles automatizados, lo que reduce la carga de personal y las horas extras. Sin embargo, no todos los países cuentan con los mismos marcos jurídicos ni con el mismo grado de preparación institucional, y aún persisten muchas dificultades.
"Debemos asegurarnos de que los viajes sean más inteligentes, inclusivos y fluidos, sin comprometer la seguridad ni la comodidad", señaló Toshiyuki Onuma, presidente del Consejo de la OACI. "De esa manera, mantendremos la confianza internacional que sustenta el desarrollo del transporte aéreo a nivel mundial".
Representantes del sector y de los gobiernos compartieron ejemplos de casos de éxito relacionados con la biometría, herramientas de identidad digital y procedimientos fronterizos modernizados, poniendo de relieve la importancia de alinearse con los marcos internacionales especificados en el Anexo 9 – Facilitación del Convenio sobre Aviación Civil Internacional de 1944 y los textos de orientación conexos de la OACI.
Asimismo, destacaron el papel fundamental que sigue desempeñando la OACI en la elaboración de las credenciales digitales de viaje y el mantenimiento de su Directorio de claves públicas, lo que contribuye a la compatibilidad y la seguridad entre los distintos sistemas nacionales. Esta función cuenta además con el respaldo de la cooperación internacional y regional, que ha demostrado ser especialmente eficaz para la propagación rápida de las mejores prácticas nuevas.
La automatización y la capacidad humana deben desarrollarse en paralelo pero, antes de que los sistemas en tiempo real o interactivos puedan implantarse de manera eficaz a gran escala, es necesario establecer marcos jurídicos y administrativos. La cooperación regional y mundial, las pruebas piloto y una implantación gradual basada en la retroinformación son fundamentales para garantizar la seguridad operacional y la interoperabilidad. Los sistemas deben diseñarse desde el principio con vistas a su accesibilidad universal, y sus resultados deberían medirse y examinarse regularmente.
Todas las personas participantes coincidieron en que garantizar la seguridad de cada eslabón de la cadena de identidad de la persona viajera —desde el registro civil y la expedición de documentos hasta el control fronterizo y el acceso digital— sigue siendo esencial tanto para la confianza como para la performance. Las delegaciones reiteraron en varias ocasiones que la confianza entre las personas viajeras, las agencias y los distintos países es el fundamento para crear un entorno de viajes funcional y fluido a nivel mundial.
Las personas dirigentes de la OACI también subrayaron la necesidad de una cooperación a escala mundial y del intercambio de los recursos para evitar la duplicidad de esfuerzos y mantener una confianza sólida entre las naciones.
"Unas fronteras más protegidas y eficaces dan lugar a unos beneficios económicos y operacionales cuantificables para todas las partes interesadas", comentó Sonia Hifdi, directora de Seguridad de la Aviación y Facilitación de la OACI. "Este es el resultado de nuestros avances en materia de seguridad y privacidad, que han sido la base de nuestro éxito colectivo en la mejora de la experiencia del público pasajero".
De cara al futuro, las amenazas a la tecnología y a la seguridad —entre ellas los riesgos en el ámbito de la ciberseguridad poscuántica— seguirán evolucionando, lo que requerirá una mayor resiliencia y coordinación internacional.
Los resultados del simposio influirán ahora de forma directa en las conversaciones sobre la reglamentación que se mantendrán en la Conferencia Mundial de Transporte Aéreo de la OACI, que se celebrará en noviembre y en la que se debatirán, por primera vez en más de una década, las reformas del marco económico mundial del sector.
24 de septiembre de 2026