Las próximas reformas del tránsito aéreo reducirán los retrasos y las emisiones
La OACI está acelerando el despliegue mundial de la gestión de afluencia del tránsito aéreo
Tras el despliegue mundial de la gestión de afluencia del tránsito aéreo (ATFM) diseñada por la OACI se reducirán sensiblemente los retrasos en los vuelos.
Los cierres de espacios aéreos y fenómenos meteorológicos graves que se han producido en los últimos tiempos demuestran lo vulnerables que pueden ser los servicios aéreos, y el ingreso de nuevas tecnologías de aviación también está aumentando la complejidad de las operaciones de aviación en todos los ámbitos. Ante estas dificultades y el espectacular crecimiento del tráfico aéreo que se perfila en el horizonte, la OACI trabaja ahora para acelerar la implementación de la ATFM como una solución internacional integral.
Al integrar tecnologías de navegación aérea y nuevos procedimientos, la ATFM acrecienta la fiabilidad de los servicios y a la vez reduce el consumo de combustible y las emisiones. Todos los vuelos –y todos los factores que afectan su desenvolvimiento– se coordinan y gestionan conjuntamente a un lado y otro de las fronteras nacionales incluso antes de que despeguen.
La toma de decisiones en colaboración a nivel aeropuerto (A-CDM) es uno de estos nuevos procedimientos. En ese proceso, las aerolíneas, los aeropuertos y las torres de control de tránsito aéreo intercambian información en tiempo real para poder decidir entre todos cuándo y cómo despegan o aterrizan los vuelos, con un efecto benéfico directo en la fiabilidad de los vuelos. El concepto de “gestión total del aeropuerto” amplía aún más esta coordinación a todas las actividades aeroportuarias, desde el equipaje y el repostaje hasta los movimientos del público viajero.
También se trata de disponer de más espacio. La adopción gradual del “espacio aéreo de ruta libre” permitirá que pilotas y pilotos elijan la trayectoria más directa y eficiente en lugar de seguir rutas preestablecidas. Toda una parte del espacio aéreo controlado puede gestionarse dinámicamente según las necesidades del tránsito siguiendo el principio de “uso flexible del espacio aéreo” de la ATFM.
La implementación de la ATFM ya es un requisito en muchas circunstancias, y ahora el reto consiste en aumentar y ampliar su uso general. Hoy, la OACI convoca a las partes interesadas que representan a todas las áreas de operaciones de todo el mundo a un diálogo internacional para definir el camino a seguir.
Una prioridad es que cada región y aeropuerto pueda medir y gestionar con precisión la capacidad del espacio aéreo y del aeropuerto, que es el número máximo de aeronaves que pueden gestionarse de forma segura durante un tiempo determinado. La OACI también está volviendo a poner el acento en la optimización de las distancias mínimas de separación entre aeronaves para aumentar de forma segura la capacidad máxima del espacio aéreo.
“Entre todas y todos, construiremos una red verdaderamente conectada para la gestión de afluencia del tránsito aéreo, para posibilitar que cada vuelo opere de manera predecible y eficiente y fortalecer la seguridad operacional y la sostenibilidad,” señaló el secretario general de la OACI, Juan Carlos Salazar, al dar la bienvenida a las delegaciones en la sede de la OACI en Montreal. “Para finales de esta semana, deberíamos ya tener planes coherentes y prácticos, trabajando codo a codo y en mutua coordinación.”
El diálogo concluirá el 9 de octubre. Las conclusiones servirán de base para que la OACI actualice la orientación que da a los Estados miembros y para sus actividades de apoyo a la implementación en los Estados.