Los combustibles de aviación sostenibles, tema central de la Semana OACI del Clima y la Aviación
Avances y alianzas para el éxito
El segundo día de los profundos debates celebrados durante la Semana OACI del Clima y la Aviación reveló la rapidez con que las transformaciones están impulsando la expansión de los combustibles de aviación sostenibles (SAF), combustibles de aviación con menos emisiones de carbono (LCAF) y otras energías más limpias para la aviación. Asimismo, se analizaron las dificultades para alcanzar los niveles necesarios de producción y puesta en mercado.
Las oradoras y oradores analizaron los marcos regulatorios adoptados en los principales mercados, que ya contribuyen a aumentar la producción, reducir el riesgo de las inversiones y acelerar la puesta en mercado de combustibles de aviación sostenibles, de conformidad con el enfoque de neutralidad tecnológica de la OACI.
Muchas de las personas participantes consideraron que la evolución de los reglamentos que favorecen la diversidad tecnológica y de materias primas ofrece oportunidades y destacaron que la descarbonización se mide mediante la trazabilidad y la certificación sólida. Además, hay un reconocimiento creciente de que la expansión requiere considerables inversiones y creación de capacidades.
Soluciones en primer plano
Las oradoras y oradores se centraron en las soluciones e hicieron un llamamiento a que los marcos de políticas afiancen las inversiones a largo plazo y se adapten al cambio. Se consideraron esenciales la cooperación multilateral y las iniciativas colectivas en favor de la trazabilidad digital, la diversificación de las materias primas y la estabilidad financiera, así como una participación basada en la plena implementación de los marcos y acuerdos de la OACI.
En ese sentido, se hizo hincapié en la importancia del Programa de Asistencia, Creación de Capacidad e Instrucción para los combustibles de aviación sostenibles (ACT-SAF) de la OACI, especialmente porque, habiendo completado los estudios de factibilidad, se centra ahora en prestar apoyo directo a la implementación comercial.
El programa ya ha finalizado 18 estudios y tiene 17 proyectos adicionales en marcha. Asimismo, se hizo referencia a las enormes dificultades financieras que plantea la expansión de los SAF a los niveles necesarios, que podrían requerir 3,2 billones USD de aquí a 2050. Se acogió con satisfacción la iniciativa del polo de inversiones Finvest de la OACI, que vincula los proyectos con los fondos y reduce los riesgos de desarrollo y se pidieron soluciones financieras y asociaciones sólidas en toda la cadena de suministro.
En los debates se analizó la dificultad de conseguir financiamiento a gran escala en los mercados en desarrollo, la incertidumbre y el aumento de los costos causados por la fragmentación regulatoria, y el precio de los SAF, que resulta elevado para muchas líneas aéreas, lo que se ve agravado por que los mandatos por sí solos no generan suficiente demanda a precios viables. Además, los inversores enfrentan obstáculos como la incertidumbre sobre las materias primas y la falta de acuerdos de compra financiables.
Las oradoras y oradores señalaron numerosos avances prometedores. Los agregadores de SAF estudian contratos a largo plazo para compartir riesgos, mientras que los bancos de desarrollo están aceptando proyectos pioneros y superando obstáculos locales mediante vínculos directos. Al adoptar una política basada en el desempeño se favorecerá la innovación y la flexibilidad.
Avanzar hacia un camino en común
Las y los ponentes destacaron que para hacer frente a estas dificultades se necesita que la gobernanza de la OACI sea más armonizada y flexible. Se deberían compartir tanto el riesgo financiero como la recompensa en toda la cadena de valor, con mecanismos para transformar los ingresos por cumplimiento en ayuda. También se puso de manifiesto la necesidad de una financiación asequible, en especial para los países en desarrollo, y una política basada el desempeño para recompensar la reducción real de las emisiones de carbono y se hizo un llamamiento a que los mayores incentivos y los acuerdos de compra más financiables sean la norma. Además, se hizo hincapié en que el diálogo permanente entre la OACI y sus Estados miembros, los financiadores y el sector privado maximizará el impacto de los proyectos pioneros.
Esto refleja el último aspecto que se debatió hoy: las asociaciones son la base del éxito de todos los proyectos de SAF. Se hizo hincapié en que las líneas aéreas desempeñan un papel fundamental, pero que es necesaria una puesta en común temprana entre todas las partes interesadas, incluidas las entidades regulatorias y los productores, para establecer vías factibles para la tecnología y las materias primas. Los nuevos modelos de inversión público-privada están ganando terreno, sobre todo cuando se utilizan fondos públicos para reducir el riesgo en las primeras etapas y movilizar capital privado. Este enfoque de colaboración cada vez tiene más apoyo de los mercados de carbono, tanto voluntarios como regulados, que también están destinando nuevos recursos a proyectos de SAF.
Semana OACI del Clima y la Aviación (Día 2) – 3 de junio de 2026