Drones, misiles e interferencia deliberada: la principal autoridad en aviación de las Naciones Unidas pide medidas urgentes para proteger las aeronaves civiles que operan sobre las zonas de conflicto o en sus cercanías
La Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) pide que se adopten medidas más estrictas para proteger las aeronaves civiles de amenazas militares, tras revelar que en todo el mundo está aumentando el riesgo de que se usen armas contra aviones civiles.
El secretario general de la OACI, Juan Carlos Salazar, informó a las delegadas y los delegados presentes en la edición 2026 de la Conferencia Mundial sobre el Riesgo de Sobrevuelo en Valletta (Malta) que la aviación civil enfrenta riesgos causados por sistemas armamentísticos de larga distancia, sistemas de aeronaves no tripuladas (UAS), interferencias de las radiofrecuencias del sistema mundial de navegación por satélite y sistemas avanzados de defensa antiaérea, entre otras tecnologías militares emergentes.
“Necesitamos trascender los límites de la aviación tal y como la conocemos”, expresó el secretario general, para luego enfatizar que las nuevas capacidades de las armas más sofisticadas están aumentando el riesgo de que las aeronaves civiles se conviertan en blanco de ataques o queden atrapadas en fuego cruzado.
Si bien aplaudió la capacidad del sector de la aviación para reconfigurar las rutas de los vuelos y seguir funcionando durante la reciente crisis de Oriente Medio, el secretario general hizo hincapié en que la flexibilidad operacional por sí sola no alcanza para hacer frente a la amenaza fundamental que plantean los sistemas armamentísticos para la seguridad de la aviación.
El secretario general elogió a los Estados y a los usuarios del espacio aéreo por las medidas aplicadas para mitigar los riesgos de seguridad por la escalada en Oriente Medio. Señaló que más de diez Estados han cerrado parcial o totalmente su espacio aéreo, lo que también ha tenido consecuencias considerables para el transporte aéreo internacional.
Salazar afirmó que “este compromiso con la resiliencia, la adaptación, la seguridad operacional y la protección es la base de nuestra industria", y pidió que se tomen medidas concretas para prevenir los ataques a instalaciones, aeropuertos y aeronaves de la aviación civil.
El secretario general hizo referencia a la resolución A42-4 de la Asamblea de la OACI y el artículo 3 bis del Convenio de Chicago, que prohíbe explícitamente el uso de armas contra aeronaves civiles, como fundamento jurídico para exigir una mayor protección. No obstante, reconoció que la intensificación de los conflictos en la región ha puesto de manifiesto que el derecho internacional por sí solo es insuficiente.
Basándose en las disposiciones y orientaciones de la OACI, el secretario general instó a los Estados a adoptar tres medidas de inmediato: compartir rápidamente información de inteligencia sobre amenazas ante actividades que planteen riesgos para las aeronaves civiles, fortalecer los mecanismos de evaluación de riesgos y la agilidad de las decisiones, y mejorar la coordinación entre las autoridades militares y civiles para evitar que se confundan las aeronaves civiles con objetivos militares.
Si bien la OACI está concluyendo un marco mundial de gestión de crisis para coordinar las respuestas en situaciones en las que la aviación civil se enfrenta a amenazas, el secretario general subrayó la importancia de que este marco esté acompañado de medidas proactivas para prevenir los ataques contra aeronaves civiles.
La organización también está actualizando su Manual sobre las medidas de seguridad relativas a las actividades militares potencialmente peligrosas para las operaciones de aeronaves civiles y su Manual de evaluación de riesgos para operaciones de aeronaves civiles sobre zonas de conflicto o cerca de estas zonas, centrándose en cómo las autoridades, las líneas aéreas y los proveedores de servicios de navegación aérea pueden evaluar mejor las amenazas que plantean las actividades maliciosas.
La enorme disrupción que sufrieron los vuelos durante la reciente crisis de Oriente Medio ha puesto de relieve tanto la capacidad de adaptación del sector como las consecuencias económicas de desarrollar actividades en un espacio aéreo cada vez más militarizado. Los marcos regionales de contingencia de la OACI han ayudado a coordinar los cambios de ruta cuando el espacio aéreo se vuelve peligroso, pero desde la organización se subraya que estas medidas operacionales son costosas y temporales, y que no sirven para neutralizar las amenazas subyacentes a la seguridad de la aviación.
La conferencia de Malta, que comenzó el 21 de abril con las palabras de apertura del secretario general y se extendió a lo largo de dos jornadas, reunió a dirigentes del sector y especialistas en seguridad de la aviación de múltiples regiones para analizar la implementación de protocolos de seguridad operacional y mecanismos de intercambio de información. La iniciativa “Cielos más seguros”, que fue presentada anteriormente, también permitió articular el análisis.
El discurso que pronunció el secretario general es una de las instancias más recientes en que la OACI reconoce el riesgo creciente que plantean las zonas de conflicto para la aviación civil. Este reconocimiento responde a la misión principal de la organización, que consiste en mantener un transporte aéreo internacional seguro y protegido ante la multiplicación de los conflictos geopolíticos y armados.
Tras su participación en la conferencia, el secretario general se reunió con S.E. Myriam Spiteri Debono, presidenta de Malta. Dado que Europa es una de las regiones más afectadas, el diálogo se centró en los recientes sucesos mundiales y regionales que afectan a la aviación, con especial atención al papel fundamental del multilateralismo en la respuesta a nuevas problemáticas, como los riesgos vinculados a las zonas de conflicto. También elogió a Malta por el dinamismo de su sector de la aviación.
El secretario general estuvo acompañado en su misión por el señor Nicolás Rallo, director de la Oficina Regional Europa y Atlántico Septentrional de la OACI.
22 de abril de 2026