Antecedentes y recomendaciones generales

1.1 Comprensión de la situación

La autoridad de aviación civil tiene, entre otras cosas, la responsabilidad de garantizar la seguridad operacional de la aviación y proteger al público de los peligros en la aviación. Asimismo, los explotadores de aeronaves, tanto tripuladas como no tripuladas, son responsables de su explotación en condiciones de seguridad. El rápido crecimiento de los UAS plantea nuevos retos que no se consideraron en los anteriores marcos de reglamentación de la aviación. Antes de elaborar un marco normativo para las operaciones de UAS la entidad que reglamenta debería comprender y evaluar la situación de los UAS en su Estado.

 

Toda aeronave destinada a volar sin un piloto a bordo se considera una aeronave no tripulada. Estas aeronaves pueden ser controladas a distancia y plenamente desde otro lugar (en tierra, en otra aeronave y en el espacio) o programadas previamente para realizar su vuelo sin intervención.

  • Las UA pueden utilizarse como juguetes o ser diseñadas para usuarios profesionales, con pesos que varían desde decenas de gramos hasta miles de kilogramos
  • Las UA pueden transportar carga y estar equipadas con cámaras y otros sensores p. ej., fotodetección y telemetría (LIDAR) o infrarrojos
  • Los modos de operación pueden variar desde operaciones con visibilidad directa visual (VLOS) y operaciones más allá de la visibilidad directa visual (BVLOS) hasta operaciones de bandadas de dispositivos automáticos en red que vuelan en formación.

 

1.2 ¿Para qué se utilizan?

Como entidad que reglamenta, es fundamental reconocer los beneficios sociales que aportan los UAS y la necesidad de facilitar operaciones de manera segura e incluir: actividades humanitarias, búsqueda y salvamento, extinción de incendios, supervisión de infraestructuras, así como investigación y desarrollo (I +D). Las operaciones que se limitan a VLOS pueden restringir los beneficios que pueden obtenerse de transportar cargas o descargar sustancias (p. ej., fumigación de cultivos, control de insectos).

 

Los beneficios económicos de los UAS son igualmente importantes; no obstante, independientemente de sus beneficios sociales y económicos, su uso puede plantear problemas de seguridad operacional que la entidad que reglamenta debe tener en cuenta. El uso recreativo de los UAS puede generar aún más inquietudes.

 

1.3 ¿Dónde vuelan?

El entorno físico de cada Estado es diferente y la entidad que reglamenta tiene que tener en cuenta los emplazamientos operacionales de los UAS. Dicha entidad tiene que responder a la demanda de operar UAS teniendo en cuenta los siguientes aspectos relativos al entorno físico:

  • La proximidad de aeródromos, espacios aéreos controlados o rutas aéreas de mucho movimiento. Por ejemplo, Singapur opera en espacio aéreo controlado con tráfico aéreo muy activo
  • Zonas urbanizadas/ densamente pobladas versus zonas rurales/ abiertas. Por ejemplo París o la ciudad de Nueva York City versus campos agrícolas o el interior de Australia
  • La conveniencia de operar UAS cerca de parques nacionales, zonas de acceso restringido/prohibido y zonas delicadas

 

1.4 ¿Quiénes los operan?

  • Personas particulares y organizaciones compuestas por una sola persona
  • Organizaciones de tamaño pequeño o mediano, incluidas las de aficionados
  • Organizaciones multinacionales

 

1.5 Otras consideraciones y recomendaciones:

La entidad que reglamenta debería determinar áreas de interés clave y formular reglamentos que puedan aplicarse eficazmente. Los reglamentos de un Estado deberían abarcar todas las operaciones de UAS en el espacio aéreo interior de modo que el marco normativo sobre UAS que se establezca sea compatible con los reglamentos aeronáuticos existentes y con los reglamentos de otros sectores. Esto debería incluir:

  • Espectro de frecuencias – muchos Estados reglamentan las bandas de frecuencias que un producto podría utilizar, esto incluiría el enlace de mando y control (C2)
  • Transporte de mercancías peligrosas y otros materiales peligrosos p. ej., muestras médicas
  • Derechos de los propietarios de terrenos e inmuebles, reglas sobre la intrusión ilegal en propiedades privadas y respeto de la vida privada
  • Códigos penales
  • Asuntos relativos a aduanas e inmigración
  • Seguridad operacional del producto – la legislación relativa a la seguridad operacional de los productos puede aplicarse a los UAS fabricados como juguetes /dispositivos electrónicos

Operaciones de aeronaves no tripuladas

Las aeronaves no tripuladas pueden integrarse en el espacio aéreo teniendo debidamente en cuenta los riesgos que plantean para otras aeronaves, las personas y las propiedades en tierra. Esto significa que cada UA/UAS debe considerarse de manera individual con respecto a su finalidad y operación prevista (p. ej., vigilancia de oleoductos o pesquera, filmación de eventos deportivos o para fines recreativos), ¿quién la operará? (p. ej., una persona con entrenamiento, un niño de 14 años que la ha recibido como regalo de cumpleaños, etc.), ¿dónde operará? (p. ej., en un lugar remoto, un entorno urbano, cerca de un aeródromo, etc.), así como su peso y velocidad (considerar la energía cinética si se chocara con algo). Con toda esta información la AAC puede determinar el riesgo que plantea para otras aeronaves, personas y propiedades.
 
Las UA se conocen comúnmente como drones. Sin embargo, muchas RPA también se denominan drones lo que lleva a que en el lenguaje común este término abarque a todas las aeronaves no tripuladas.
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